Toro Muerto

Toro Muerto

Los Petroglifos de Toro Muerto son un importante conjunto lítico que se encuentra ubicado en el distrito de Uraca, en la provincia de Castilla, dentro del departamento y región de Arequipa; sobre el territorio inclinado de la quebrada de Toro Muerto-conocida en la antigüedad como Quilcapampa-, en un área desértico-montañosa, cerca del Valle de Majes a unos 400 y 800 metros sobre el nivel del mar.

Los Petroglifos se encuentran en una extensión de aproximadamente 3876 metros de largo por 250 metros de ancho; y son en conjunto un total de 6000 bloques que se encuentran grabados bajo la técnica del bajorrelieve y que tendrían su datación, según estudios de la iconografía, en el año 800 d.C. y fueron descubiertos recién en 1951. El sitio ha sido considerado como el albergue de mayor extensión de arte rupestre a nivel mundial.

Los Petroglifos se encuentran trabajados sobre piedra volcánica, misma que habría caído sobre la pendiente de Toro Muerto en periodos más antiguos que el trabajo artesanal realizado en ellas. En estas piedras se realizaron trabajos de bajorrelieve, para tal causa se valieron de las técnicas del rayado, golpeado, desastillado y percusión. Los grabados que podemos encontrar en los petroglifos responden a motivos animales, vegetales, figuras geométricas, entre otros.

Hay que destacar que entre las figuras zoomorfas, podemos encontrar abundantes relacionadas con aves, en especial el cóndor; felinos, llamas, serpientes. Es importante mencionar aquí que, entre las características de estos relieves, junto con los de motivo antropomorfo, se puede observar la presencia de alteraciones notables en la zona destinada a la cabeza.